jueves, 16 de febrero de 2012

demostrando rumores. ¿ los chetoos estan hecho de carton y petroleo?

esto me sorprendio. segu cientifos dicen q si . es sierto . los famosos chettos. en ramitas y los sufles de queso. contienen un colorante a base de deribado del petrole. el cual es sumamente toxico para nuestro organismo. y hechos de carton en vez de maiz . pues vamos aver la teoria .





1 . teoria

En una investigación por personas especializadas en alimentacion, determinaron que los chetos de queso que consumen los niños y que una vez nosotros consumimos, están hechos a base de cartón y de petroleo, los investigadores dieron a conocer como era cierto esto, que esta comida chatarra por a si decirlo a la que llamamos chetos, estaban hechos a base de cartón y de petroleo, para dar un ejemplo de esto, los investigadores colocaron dos platos con este producto y le prendieron fuego, lo sorprendente es ver como los famosos chetos que consumen los niños mas que nada, se encendían como si se le hubiese echado algún combustible que no los dejara que se apagaran, la pregunta que hacemos a todos ¿ dejaremos dejar consumir estos alimentos a los niños ó haremos como si no hubiera pasado nada y dejaremos consumirlos?, y es que en una explicación de los investigadores determinaron que en autopsias hechas a personas, a un se encontraban residuos de este producto en el estomago desde hace ya algún tiempo, para un explicación mas detallada, a qui esta el vídeo de lo explicado anterior mente.


Ingredientes de los cheetos

Según el supuesto Ingeniero de Alimentos y el "Investigador Naturista", los cheetos no están hechos con maíz, sino con petróleo, concretamente con carboximetilcelulosa (CMC) y con acetona, que según ellos son sustancias derivadas del petróleo (¿y del cartón? ¿?). Para "demostrarlo" acercan una llama a los cheetos, que comienzan a arder en pocos segundos. Según ellos, otro "peligroso" ingrediente de los cheetos es un colorante: la tartracina.


ahora veamos la teoria . comprovada en hechos cientificos y todo comprovable. 



 (como ya os decía aquí, el petróleo no se emplea en alimentos porque es tóxico), ni de acetona (esta también es tóxica, a pesar de que en muy bajas concentraciones es metabolizada por el organismo), ni de carboximetilcelulosa, ni de tartracina, ni de nitratos (conservante que solamente se emplea en productos cárnicos). De hecho, en el etiquetado figura que los Cheetos contienen un 75% de maíz, los colorantes son naturales y no contienen conservantes. ¿Acaso los supuestos científicos están acusando a las empresas que fabrican estos alimentos de mentir en el etiquetado? ¿No saben que existen leyes y organismos encargados de que estas se cumplan?



En segundo lugar, la materia orgánica arde con relativa facilidad. La efectista puesta en escena en la que se muestra que los cheetos arden al acercarles una llama no demuestra en absoluto que estén elaborados con petróleo. Arden con facilidad por su estructura hueca, por su bajo contenido en agua y porque, evidentemente, el maíz arde. Podéis probar (con precaución) a quemar una palomita de maíz, o cualquier otro alimento, como un espagueti o un poco de aceite.

A pesar de que los Cheetos no llevan las sustancias que se dice en el vídeo, muchas de ellas son seguras para la salud. Por ello están recogidas en la legislación alimentaria y se emplean con frecuencia para la elaboración de alimentos.

TARTRACINA
La tartracina (o tartrazina), es un colorante sintético empleado en una gran variedad de alimentos con el fin de proporcionarles un color que va desde el naranja hasta el amarillo, en función de lo diluido que esté. Además se puede mezclar con otros colorantes para que los alimentos adquieran color azul o color verde. Se emplea en muchos lugares del mundo para dar color a alimentos tan diversos como nachos, refrescos, yogures, aperitivos, etc. En España, por ejemplo, es el colorante que mucha gente emplea para cocinar la paella.


Este colorante está permitido por la legislación europea, donde aparece con el código E-102. Como todos los aditivos que están recogidos en la legislación alimentaria, superó unos estrictos controles para conocer si era seguro para la salud; concretamente, fue evaluado por el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) en el año 1966 y por el Comité Científico de la Unión Europea para la Alimentación Humana (SCF) en el año 1975 y en el año 1984. Ambos comités establecieron una ingesta diaria admisible (IDA) de 0-7,5 mg/kg de peso corporal/día, lo que supone que una persona de 70 kg de peso podría ingerir como máximo 525 mg de tartracina durante todos los días de su vida antes de que su organismo manifestara cualquier reacción adversa. Aunque 525 mg (un poco más de medio gramo) puede parecer poco, en realidad no lo es: hay que tener en cuenta que no todos los alimentos contienen este aditivo, y, sobre todo, que en los que sí aparece, lo hace en pequeñas cantidades, dado su poder colorante.

Controversia
Es cierto que existe cierta controversia en torno a este aditivo. Sin ir más lejos, en el vídeo que se muestra en este post, el supuesto Ingeniero de Alimentos dice que este colorante produce alergias, rinitis, migraña, dolor de cabeza (que viene a ser lo mismo), estreñimiento y, por si fuera poco, se pega a las tripas (¿como los chicles?). Aparte de las letanías de estos charlatanes, existen estudios científicos serios que mostraron resultados inquietantes acerca de este colorante. Concretamente, algunos científicos observaron que la tartracina podría provocar cambios en el ADN, algo que podría desembocar en un cáncer (Sasaki et al., 2002), mientras que otros observaron que podría aumentar la hiperactividad en niños pequeños (Tanaka, 2006; McCann et al., 2007). (Nota: en el etiquetado del colorante que se muestra en la imagen se advierte sobre ello, a pesar de que la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria considera que es seguro en las dosis indicadas. Sin embargo, según la legislación europea, es obligatorio incluir esta advertencia en los alimentos que contengan tartracina).


A la vista de los resultados de estos estudios, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) decidió reevaluar este colorante, de manera que en el año 2009 publicaron los resultados obtenidos. El Comité de Expertos de la EFSA llegó a la conclusión de que la tartracina no es cancerígena. En cuanto a los estudios relacionados con la hiperactividad infantil, los expertos de la EFSA consideraron que no era necesario modificar la IDA de 7,5 mg/kg de peso corporal/día porque se trata de una dosis segura. Eso sí, la EFSA admite que la tartracina podría provocar reacciones de intolerancia (alergia) en un pequeño porcentaje de la población y podría agravar algunos síntomas en personas alérgicas, como asma, rinitis o urticaria (incluso por debajo de la IDA). Por otra parte, un reciente estudio en el que se administró una cantidad importante de tartracina a personas alérgicas, mostró que dichas personas no presentaron ningún tipo de reacción adversa frente a este colorante (ni cutánea, ni respiratoria ni cardiovascular).

CARBOXIMETILCELULOSA (CMC)
La carboximetilcelulosa (CMC) es un espesante totalmente inocuo, permitido por la legislación para su uso en alimentos (código europeo E-466). La CMC obtiene a partir de la celulosa que está presente en la pared celular de las células vegetales (nótese que las células vegetales forman parte de todos los vegetales: desde una lechuga hasta una zanahoria). Como espesante que es, la CMC se emplea para espesar, estabilizar y gelificar disoluciones acuosas. Es decir, se utiliza en alimentos más o menos líquidos para que sean más espesos y estables, ya que la CMC tiene la capacidad de retener agua. Como comprenderéis, no tiene ningún sentido utilizar este aditivo en los Cheetos.



Fuentes
- EFSA Panel on Food Additives and Nutrient Sources dded to Food (2009) Scientific opinion on the re-evaluation tartrazine (E-102). European Food Safety Authority (EFSA), Parma, Italy.
- McCann, D., Barret, A., Cooper, A., Crumpler, D. et al. (2007) Food additives and hyperactive behaviour in 3-yera-old and 8/9-year-old children in the community: a randomised, double-blinded, placebo-controlled trial. The Lancet, 370(9598), 1560-1567.
- Pestana, S., Moreira, M. y Olej, B. (2010). Safety ingestion of yellow tartrazine by double-blind placebo controlled challenge in 26 atopic adults. Allergologia and Inmunopathologia, 38(3), 142-146.
- Real Decreto 1465/2009, de 18 de septiembre, por el que se establecen las normas de identidad y pureza de los colorantes utilizados en los productos alimenticios.
- Real Decreto 1466/2009, de 18 de septiembre, por el que se establecen las normas de identidad y pureza de los aditivos alimentarios distintos de los colorantes y edulcorantes utilizados en los productos alimenticios.
- Reglamento (CE) Nº 1333/2008 sobre aditivos alimentarios.
- Sasaki, Y., Kawaguchi, S., Kamaya, A., Ohshita, M., Kabasawa, K., Iwama, K. et al. (2002). The comet assay with 8 mouse organs: results with 39 currently used food additives. Mutant Research, 519,103‑119.
- Tanaka, T. (2006). Reproductive and neurobehavioural toxicity study of tartrazine administered to mice in the diet. Food Chemical Toxicology, 44(2), 179-187.



conclucion: no hay que creer todo lo que se dice. todos somos conciente que comida chatarra es chatarra. que no alimenta lo necesario. todo alimento en ecxeso es malo para nuestro organismo. son ricos . si muy ricos. pero no se debe abusar.

pero definitivamente no hay petroleo y carton en los chetoos. gracias .