sábado, 23 de agosto de 2014

UNIDAD 1: Características de los sistemas abiertos





Características de los sistemas abiertos:

a. Sinergia

Se suele expresar como "el trabajo de conjunto de las partes de un sistema es diferente a la simple suma de sus partes", o más sutilmente, como: 2+2 = 5.

Al examinar las funciones operativas y las asesoras, queda claro que ellas no actúan solas ni aisladas, sino lo hacen en forma interrelacionada o interactiva. Las compras afectan las finanzas y éstas afectan a aquéllas; el personal incide en las ventas, y el producto de las ventas (los ingresos) también influyen en el personal (sus remuneraciones, bienestar y hasta en su motivación individual y colectiva).

Hay muchos ejemplos en otras áreas y con todos se llega a la misma conclusión: en la empresa existe sinergia, porque sus componentes interactúan, produciendo un resultado distinto a la simple suma de elementos.

La sinergia es también llamada "efecto de conjunto". La empresa, bajo esta concepción, es sin duda un sistema sinérgico, puesto que sus partes están interrelacionadas.

La empresa no es la simple suma de trabajadores, máquinas, insumos, dinero, etc., sino es una totalidad mayor que la sumatoria de los recursos que utiliza y transforma.

La sinergia se manifiesta de muy diversas formas. Dentro de la empresa, cualquier decisión que afecte a alguna de sus partes, producirá sinergia, en la medida que esa parte (una función o subsistema) interactúe con otra y al hacerlo, genere un efecto distinto del que era dable esperar. Hacia afuera de la empresa, ocurre otro tanto.

Las decisiones que afectan al entorno, suelen provocar reacciones sinérgicas, favorables o desfavorables.

Cuando dos alumnos se juntan a estudiar, si lo hacen bien, es decir, si generan sinergia positiva, es probable que su rendimiento sea superior al que habría sido de estudiar exclusivamente cada uno por su cuenta.

Pero si en las reuniones se dedicaron a conversar o a divertirse (los atacó la entropía), entonces el efecto de la suma resultará contraproducente.





b. Recursividad

Esta característica se manifiesta en el hecho evidente que la empresa forma parte de otros sistemas mayores o suprasistemas, como sería su entorno, la comunidad, el país, etc..

A su vez, la empresa está integrada por sistemas menores o subsistemas, como serían cada una de sus funciones, sus departamentos, secciones, individuos que trabajan en ella, etc. Todos ellos son en sí sistemas, porque sus partes interactúan y no son entes aislados o cerrados.

Por ejemplo, el hombre es un subsistema de la empresa, pero es también un sistema, en cuanto sus partes componentes poseen características sinérgicas y también recursivas, en el sentido que el proceso puede irse descomponiendo a sistemas cada vez menores -subsistemas- o componiendo a sistemas cada vez mayores -suprasistemas- hasta llegar al macrosistema, que sería el universo.

Todos ellos, como sistemas que son, cumplen con la condición de interacción entre sus partes componentes.

c. Viabilidad

Se dice que un sistema es viable cuando sus corrientes de salida permiten una retroalimentación suficiente para asegurar la supervivencia del sistema.

Si la corriente de salida no es suficiente para provocar la autogeneración de energía capaz de mantener vivo el sistema, entonces la retroalimentación actúa como señal de inviabilidad.

El sistema es viable cuando es capaz de adaptarse a las variaciones de un medio en cambio, por lo que debe:

• ser capaz de autoorganizarse, de mantener una estructura permanente y modificarla de acuerdo a las exigencias.

• ser capaz de autocontrolarse, o sea, mantener sus variables dentro de ciertos límites;

• poseer autonomía, libertad para mantener sus variables dentro de rangos de normalidad.

Bajo esta concepción, la empresa, entendida como una estructura destinada a permanecer en el tiempo, adquiere la particularidad de un sistema abierto viable.

¿Son todos los sistema viables?; ¿Cómo se reconoce su viabilidad?.

La respuesta a lo primero es negativa: desde luego, los sistemas cerrados son, casi por definición, inviables y los sistemas abiertos pueden serlo.

Todo depende, que las corrientes de salida aseguren una retroalimentación capaz de regenerar el sistema por sí mismo y esto contesta la segunda pregunta.

Un sistema abierto es viable cuando es capaz de adaptarse y sobrevivir en un medio ambiente en constante cambio. El sistema viable por excelencia lo constituye el ser humano.

El hombre es capaz de adaptarse a cambios de clima, presión, ambiente, hábitat, etc., obviamente dentro de ciertos límites razonables desde un punto de vista analítico.

El hombre deja de ser viable cuando los cambios o choques que tiene con su entorno van más allá de sus límites de capacidad de adaptación.



Un sistema deja de ser viable cuando no responde adecuadamente a los cambios del medio y sucumbe frente a ellos.
d. Entropía


Es una fuerza destructiva, una amenaza constante que está presente en todos los ámbitos de la humanidad y que, impulsa a, demoler el orden establecido a través de una tendencia hacia los estados más probables de todo sistema, cuyo extremo es el caos.
e. Entropía negativa o neguentropía


Esta es una fuerza opuesta a la entropía, alimentada con los ahorros de energía del sistema, sus corrientes de salida positivas y su corriente retroalimentadora, que le permite combatir y contrarrestar la entropía y así lograr la mantención de la viabilidad del sistema.

Lo anterior significa, que aún cuando la empresa sea viable, ello no garantiza que lo sea por siempre. La entropía puede, en cualquier momento, complicar las defensas del sistema y hacerlo pasar de un estado viable a uno inviable. Por eso es importante que la capacidad de adaptación o innovación de la empresa respecto de su entorno, produzca una renovación de estas defensas en la cantidad y calidad suficientes para asegurar su sobrevivencia o viabilidad.

La información es esencialmente un elemento de entropía negativa, en cuanto combate la ignorancia y la oscuridad.

Sin embargo, es necesario tener cuidado con ella por cuanto la información no pertinente, errada o contaminada, como también su exceso, constituyen agentes de entropía.
f. Equifinalidad


Es una característica de los sistemas abiertos para conseguir determinados objetivos por caminos diferentes, con independencia de las condiciones individuales que posea cada sistema, partiendo de diferentes condiciones iniciales.

Corresponde entonces a la flexibilidad y adaptabilidad que debe tener necesariamente cada sistema. Lo decisivo es la naturaleza de cada organización o sistema.
g. Algedonía


Corresponde a los mensajes que envían los mecanismos homeostáticos al sistema central (cerebro), para indicar que son incapaces de superar el problema. Por lo tanto, el sistema central debe hacerse cargo del problema.

El rol del sistema central es controlar y actuar por excepción: mientras cada subsistema autónomo sea capaz de solucionar el problema, el sistema central se desliga del tema.
h. Homeostásis


Es un estado de equilibrio entre todas las partes de un sistema abierto, para sobrevivir y funcionar correctamente, a pesar de los cambios que se puedan producir.



Corresponde al conjunto de fenómenos de autorregulación que intentan mantener equilibradas las composiciones y propiedades de sus diferentes niveles.